Dimensión de descanso 3

La turba por fin se retira, visten muy gracioso, por eso me río en mi mente abriendo una boca enorme que llena todo el cuarto y que se come a todos. Entonces las luces se suavizan… algunas, las que hacen que el ambiente esté triste; las otras, las de color, toman vida, siguiendo el ritmo de la música. Ah… la música. La siento en mi cuerpo.

Es difícil enfocarse al principio, porque suenan muchas canciones (o, mejor dicho, partes de canciones); las escucho a medida que aparecen en mi cabeza los recuerdos de la reciente vida. Al final logro elegir una.

Gigante

Entonces él le contestó: “No necesito hacer eso, manipular lo físico, demostrar mi poder en lo material. Porque trabajo desde detrás del sueño, creando de antemano, sin aspavientos. ¿Para qué forzar las cosas y quebrar las leyes aceptadas poniéndome en evidencia? Un simple volver en el tiempo y plantar una nueva semilla es suficiente.”

Muchos

No podía creer lo que le estaba pasando. Ya no era sólo una, sino veinte personalidades que se interrumpían descaradamente. Y no le pasaba solo a ella.

Varada en aquel pueblo en ruinas, Pêch no imaginaba que mientras el carnicero feo y maleducado con el que hablaba le preparaba su pedido, una voluptuosa quinceañera sentía en su cuerpo las vibraciones del machaque de la carne en la picadora.

Flor de Buenos Aires

Escultura de una flor gigante en Buenos Aires

Hice este trabajo —como siempre— en Illustrator, dibujando los vectores a mano alzada sobre una fotografía que yo misma tomé.

La Floralis Genérica es una escultura metálica que está en la Plaza de las Naciones Unidas sobre la Avenida Figueroa Alcorta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se hizo en acero inoxidable con un esqueleto de aluminio y hormigón armado. Supuestamente los pétalos deben abrirse y cerrarse automáticamente según la hora del día, pero el sistema eléctrico que logra esta maravilla está roto y nadie quiere poner el dinero para repararlo.

Escondido

Hay otra parte, la de los que me miran a través de sus sueños. Atfar fue uno. Desde el principio me espió al dormir tomando cuerpos como vehículos, otras personas. Lo mejor es que ahora fuiste vos y me di cuenta, como me di cuenta antes. Porque veo en la cara del otro la cara del que sueña.

Nuestra relación

Es increíble, lo sé. Aunque yo lo creo. Eso me hace diferente. No de todos, sino de la mayoría. No de vos ciertamente. Vos, que me ves a través de la pared.

La vida es principalmente lenta y aburrida. Tal vez no la nuestra (es decir, nuestra vida en común).