–por dentro de todo lo creado
–planos de la realidad
–existencia humana
–imaginación
–todo lo creado
Los últimos días
Estuve intentando escribir algo, pero solo logro exprimir algunas ideas inconexas (no es que no me guste lo inconexo, pero en este caso no tiene ningún sabor, son incoherencias prefabricadas para sorprender o descolocar, sin espíritu).
De mi desconexión logro, a pesar de la bronca por la falta de pasión (más que nada porque extraño el placer derivado) apreciar mucho más los momentos en que las palabras fluyen.
Me olvido y al rato empiezo a sentir otra vez. Los sueños que recuerdo se me mezclan con textos leídos y con partes de mi vida. O sea: todas las imágenes que veo en la parte de adentro de mi frente me provocan sensaciones y sentimientos, y no puedo discriminar de dónde provienen. Forman una historia en progreso emocionante que siento estar viviendo y haber vivido. Este gran cuento es una unidad de sentido acabada dentro mío, solo necesito darle una forma lineal en palabras.
Noche en la ciudad
Quedate
Al dormir, mientras soñaba. No acá, desde donde me hacen falta. Ahora entiendo que los sueños no son sueños y que esto es soñar. Me llevo dentro lo que es estar bien, cada vez que vuelvo traigo un poco y lo pongo acá. Planto en esta tierra infértil soñando que la misma semilla la convierte.
Y lo que es estar con vos, llevarte conmigo de mil formas: prendido con velcro en mi remera, una iguana, jared, ojos celestes, y esa paz, las mariposas todo el tiempo como flotando, no haciendo cosquillas.
Araña
Lo importante es que no te importe
Pasó una media hora desde que desperté y todavía tengo pegado al cuerpo todo lo que sentí. En ese otro lado me expreso de distintas maneras según el sueño, de acuerdo al momento. Porque la historia claramente se va armando de momentos inconexos, no como acá, que creemos en un hilo conductor de la vida, el cual impone la mente en su locura ordenadora.
Pero no, no hay un hilo ordenador. Así como no tenemos una sola personalidad. En la vigilia sólo admitimos el cambio de personalidad si nos permitimos creer en otras vidas (pasadas o futuras). O sea, con la muerte nos deshacemos del engendro para cambiarlo por otro cuando volvemos.
¿Qué nos ofrece la personalidad? Una serie de características que nos ayuda a funcionar en el mundo como una unidad de respuesta a los estímulos. ¿Qué pasa con los que se atreven a no responder desde un único compilado de características? Para el mundo (para la mente) están locos. Se salen del hilo conductor que ordena el engaño.
Por mi parte, prefiero montar mi propio engaño, haciéndole creer al mundo que soy lo que a él le conviene.
Mi sueño
Siento que hay sueños lejanos y cercanos. Algunos son trascendentales, mientras otros parecen totalmente triviales, sin sentido. Quizás como las cosas que nos pasan cuando estamos despiertos, si es que ‘sueño’ y ‘vigilia’ verdaderamente se contraponen.
A veces creo que soy yo la distante, que no reconozco a ciertos sueños como situaciones vividas porque no me conviene. A otros, en cambio, quiero traerlos para este lado, que ellos sean la vida en la que escribo.


