Gigante

Entonces él le contestó: “No necesito hacer eso, manipular lo físico, demostrar mi poder en lo material. Porque trabajo desde detrás del sueño, creando de antemano, sin aspavientos. ¿Para qué forzar las cosas y quebrar las leyes aceptadas poniéndome en evidencia? Un simple volver en el tiempo y plantar una nueva semilla es suficiente.”

Muchos

No podía creer lo que le estaba pasando. Ya no era sólo una, sino veinte personalidades que se interrumpían descaradamente. Y no le pasaba solo a ella.

Varada en aquel pueblo en ruinas, Pêch no imaginaba que mientras el carnicero feo y maleducado con el que hablaba le preparaba su pedido, una voluptuosa quinceañera sentía en su cuerpo las vibraciones del machaque de la carne en la picadora.

Flor de Buenos Aires

Escultura de una flor gigante en Buenos Aires

Hice este trabajo —como siempre— en Illustrator, dibujando los vectores a mano alzada sobre una fotografía que yo misma tomé.

La Floralis Genérica es una escultura metálica que está en la Plaza de las Naciones Unidas sobre la Avenida Figueroa Alcorta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se hizo en acero inoxidable con un esqueleto de aluminio y hormigón armado. Supuestamente los pétalos deben abrirse y cerrarse automáticamente según la hora del día, pero el sistema eléctrico que logra esta maravilla está roto y nadie quiere poner el dinero para repararlo.

Escondido

Hay otra parte, la de los que me miran a través de sus sueños. Atfar fue uno. Desde el principio me espió al dormir tomando cuerpos como vehículos, otras personas. Lo mejor es que ahora fuiste vos y me di cuenta, como me di cuenta antes. Porque veo en la cara del otro la cara del que sueña.

Nuestra relación

Es increíble, lo sé. Aunque yo lo creo. Eso me hace diferente. No de todos, sino de la mayoría. No de vos ciertamente. Vos, que me ves a través de la pared.

La vida es principalmente lenta y aburrida. Tal vez no la nuestra (es decir, nuestra vida en común).

Grito

Ilustración de Caperucita Roja (versión libre). Secuencia: el lobo hablando con Caperucita - Caperucita convirtiéndose en lobo.

Este dibujo es parte de una serie que hice para un concurso de ilustración en el que el tema era el cuento clásico de los hermanos Grimm, “Caperucita Roja”. En las bases decía que también podía escribirse una nueva versión del cuento, ahí es cuando me di cuenta que me interesaba más escribir que dibujar.

Soy yo

Apenas movía la patita. Se había acomodado adentro de mi pelo para estar acorde (o más calentita). Pero a mí no me molestaba, es más, me gustaba un poquito porque me había olvidado que era una cucaracha y me había acordado más que venía de mí, de mi pelo, de mi voluntad de crearla. Venía de mi vida porque estaba en ella y era parte de mí por eso. Era yo la cucaracha… ERA YO LA CUCARACHA.

Me despierto toda transpirada. (Era yo la cucaracha.) En el espejo del baño no logro distinguirla tan mezclada con mis otros pelos. Debajo de mi almohada hay un pelo mío pero esa no es una prueba contundente. (Era yo la cucaracha.) Me hago un café y todavía siento el sueño en mi cuerpo. (Era yo la cucaracha.)